Zelda me enseñó inglés

La importancia de saber ingles en un país hispanoparlante es muchísima. Desde mi pobre perspectiva como empleado de una empresa de TI en la cual necesito que mi ingles sea el 70% suficiente para entablar conversaciones fluidas ya sean habladas y escritas, es primordial. ¿Cuanto tiempo le hemos dedicado a hablar ingles?.

Sigue leyendo

Anuncios

Un resumen sobre la friendzone

La friendzone, es ese indiscutible estado propuesto para el sexo masculino en su mayoría, aunque la verdad no se si en el sexo femenino aplica igual. Pienso que es parecido al moment cuando una chica no se siente percibida o no capta la atención de un hombre, la cual la trae arrastrando la cobija, y el bato no se da cuenta o simplemente no le tiene interes, el mismo escenario en esencia creo yo.

Sigue leyendo

¡Me chocaron!

Valga el título de este post, no es tan original, es un tanto irónico en Lunes, pero no encontré una forma más clara y sencilla de describir el incidente que me sucedió este 28 de Julio.

Comúnmente, (si usted me sigue en twitter) todos los lunes doy un mensaje de bienvenida y buenos deseos al comienzo de la semana, acompañado del tópico #FundayMonday. Trato de ignorar el hecho de que Lunes es el día en que comienza una nueva jornada semanal de trabajo, el cuál es homónimo de flojera y pesades entre la percepción colectiva. A nadie le gustan los Lunes. Para mi los Lunes siempre trato que sean entretenidos y divertidos, algo que comienza o puedas incluso aprender algo nuevo. #FundayMonday es un título de un daily, dirigido por Sean Plott (@day9tv) que no es más que un podcast dedicado a hacerte reir un rato haciendo alguna activad especifica en StarCraft.

La patrulla fantasma

En camino a mi trabajo, siendo las 8:30AM, ya cerca de llegar a la oficina, sobre mi carril izquierdo, me encuentro detenido, debido al tráfico que se almacena debido a la hora.

De repente siento un impacto de un carro contra el mio sobre la parte posterior derecha. Solo quedé sorprendido y con un buen susto.

El conductor que me impacto, con una camioneta nissan pick-up blanca, que pareciera ser un vehículo de trabajo por lo gastado de la pintura y la caja. Lo ví orillarse y de igual forma yo procedí a realizar lo mismo.

Bajé de mi carro, y creo que este es el proceso más dificil en un choque. El saber si la persona que te choca o con el quien has chocado, es un loco, un inestable con psicopatía o una persona educada aunque algo nerviosa. Gracias al destino, con todas las personas que he chocado en mi vida, todas son educadas y tranquilas, con la disposición de solucionar el problema. Esta ocasión fué así con Rogelio.

Rogelio, una persona de estatura media, robusta, cabello cortado tipo militar y de tes morena, parecía más nervioso que yo al bajar del vehículo. Lo que hice antes de ver el daño a mi vehículo fue decir, “Hola, ¿como estás?” de forma tranquila, extendiendo mi mano para un saludo, el cual Rogelio acepto en primera instancia. Seguidamente le pregunté de igual forma, “¿Qué te pasó?” refiriéndome al incidente.

Me menciona que una patrulla que iba muy rápido casi lo impacta al querer cambiar de carril, (el iba atrás de mi), el cual a la hora de cambiar de carril y ver el vehículo de la policia a tal prisa, el se descontrolo al querer evitar un impacto con la misma. Pero no midió la evasión y terminó por impactar con la parte izquierda posterior de su camioneta, mi carro en la parte posterior derecha, dañando mi facia trasera y mi gardafangos.

Cuando me estaba comentando todo, yo discretamente tomo una foto con mi celular de su placa, pensando “por si las de hule”. Yo en realidad, nunca vi ni escuché la patrulla. Todo pasó muy rápido, y pues un choque nunca te lo esperas, además, mi adrenalina subió muy rápido, las manos te empiezan a temblar y respirar de manera acelerada.

Magneto, el patrón de la compañía de alambres

Comenté a Rogelio, que no se preocupara y que le llamara a su seguro. Para esto el menciona que dejó el celular en su bodega donde trabaja, y que si podría usar mi celular para hacer la llamada a su patrón ya que la camioneta no es suya, es de una empresa en el cual él trabaja, y se dedica al manejo de aceros y alambres. Yo accedí a prestarle mi móvil, pero una vez que yo llamara a mi seguro.

Comienza el mismo proceso sobre Seguros Bancomer, del cual ya había hablado en otro post. Llamas, te contesta un operador, te preguntan que paso, donde estas y tu número de póliza. Una vez datallado el incidente, te dan tu número de reporte y solo te queda esperar por el ajustador.

Le presté mi celular a Rogelio, y el llamó a su patrón.

Una vez realizadas las llamadas, nos quedamos ahí platicando sobre lo sucedido, Rogelio al parecer estaba muy nervioso, no se si aún por el accidente o por lo que le iba a decir su patrón sobre el golpe. Yo solo le comentaba que estuviera tranquilo, “…estás cosas siempre suceden” y “… lo bueno que no pasó a mayores” palabras de viejitos según yo.

Después de unos pocos minutos, llego su patrón, en una camioneta blanca, (Pacifica, Chrysler), un señor de estatura media, ya se notaban sus 50-60s y parecía algo gruñón de lejos. Amablemente me saluda y me pregunta lo sucedido. Solo respondí de manera resumida que su empleado me había impactado por culpa de una patrulla que iba a gran velocidad y en ese momento cedí la palabra a Rogelio, y el contó lo mencionado anteriormente. Para esto había olvidado totalmente su nombre, se presento dando su nombre, pero al día de hoy no lo recuerdo.

Para esto, entre nervios e ironías, noté un extraño parecido a Ian McKellen (BKA Magneto de la saga de X-Men). Me pareció gracioso, son de esos momentos ocurrentes que tu mente trata de tranquilizarte y hacerte pensar en otras cosas.

Una vez que Magneto (lo nombraré así ya que no recuerdo su nombre), había hablado con su empleado, se dirigió hacía conmigo para hacerme una pregunta.

El me menciona que es dueño de un taller de laminado y pintura. No me extrañaba, siendo el amo y señor de la manipulación de aceros y alambres. (jaja, sorry tenía que hacerlo). Y me preguntó, que si yo quisiera, pudieramos llevar mi auto para que lo arreglaran ese mismo día. A lo cual me confundí con su propuesta.

Le dije que no sabía que decirle, y que tendría que consultarlo con alguien antes de darle una respuesta. Me dijo en voz tranquila, “Claro no hay problema, tu dime que hacemos”.

Para esto ya había llamado a mi seguro y ya venía en camino. Me aleje un poco para hacer una llamada en privado, y discretamente tomo otra foto del carro y placa de Magneto ;). Tomé el teléfono y llame a mi hermano para pedirle su consejo. El siempre ha estado disponible para cuando tengo dudas casi de todo tipo, pero lo que más sabe es sobre rollos administrativos y burocráticos, cosa del cual soy totalmente un indocto sobre el tema. Muy aparte de todo lo mencionado, es mi hermano y el está para darme de zapes cuando no entiendo algo.

Me contesta y le cuento lo sucedido, me dice que a lo que el entiende, se quieren ahorrar la lana de deducible e igual si tiene un taller de laminado y pintura, pero me aconseja seguir el proceso con mi seguro, ya que si aceptara la oferta de Magneto, tendría que buscarlo luego en dado caso no dejaran bien el golpe y cosas por el estilo. Colgué y me dirigí a donde estaba Magneto y su empleado.

“Si, disculpe, me aconsejan seguir con mi seguro”, mencioné. A lo cual Magneto arremete con una cara de “lastima” y me dice, “Ok, no te preocupes metemos al seguro” seguido de una sonrisa efímera.

Todo tranquilo en el momento, sinceramente pensé que el señor de 60 y tantos iba arrancar los cables de luz con un movimiento de sus manos y ahorcarme. Pero fue muy comprensivo y tranquilo.

Pasaron unos cuantos minutos cuando el de MultiServicios llegó, (la compañía de seguros que tienen contratados los de banco). Me sorprendí por la prontitud, no habían pasado ni 15 minutos después de la llamada. A lo cual, Humberto el ajustador, preguntó directamente a mi persona si yo era Gustavo. Ignorando al empleado de Magneto, algo Nazi en su manera de juzgar. (Chiste de humor negro, literal x 2).

Pues comenzamos con el papeleo que mueve al mundo, que préstame tu licencia, tu poliza, y una versión de lo sucedido, firmame aquí, allá, y en la parte inferior externa a la derecha de este documento, bla bla bla…

Terminamos el papeleo, y ya solo esperabamos por el otro ajustador que aún no llegaba. Axxa es uno de los seguros más populares por aquí, pero la verdad no quedaron bien esta vez en este siniestro.

Algo curioso es que los ajustadores, sean de las aseguradoras que sean, se ubican entre si, y hasta se tienen por contactos en sus agendas, creo que por cuestiones laborales diplomáticas.

El de Axxa se había perdido, y le tomo cerca de una hora encontrar el lugar de lo sucedido, no se si por las referencias que Magneto le dió o si llegó por otro camino más largo. Mi ajustador lo llamó y ya le dió instrucciones para llegar, no tengo idea como supo quien era el ajustador de mi contraparte pero lo hizo y por fin llegó.

Al final todo terminó de manera tranquila, sin embargo, ahora es el rollo de administrar tiempo para arreglar el vehículo.

Siempre se aprende algo…

Está fue la primera vez que soy la víctima en un choque. Es casi parecido a cuando tu eres el causante del incidente, tienes el mismo dolor de cabeza y estres pero en esta ocasión no pagas por la reparación. Esto es lo que

  • No perder nunca la calma, sea si chocaste o te han chocado. Armar pánico solo hace empeorar todo.
  • Si se ofrece un trato fuera del seguro, siempre inclinarse por el seguro primero. Pero, escucha el trato que puedas tener con tu contraparte, hay que tener posibilidades abiertas.
    • Tener el numero de un amigo, familiar con experiencia, que te pueda ayudar a tomar una decisión en caso que tengas algún trato fuera del seguro.
  • Creo que es increíblemente útil tener siempre el celular cargado. Así que si tienes tiempo en invertir en un cargador que puedas usar con el encendedor del carro, es muy recomendable, me salvo la vida.

– @gus_diaz